La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) pone el foco en Alsa y Avanza.

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Alsa y Avanza concentran el 55% de cuota de mercado de autobuses.

España es el mercado europeo donde más empresas privadas prestan el servicio de transporte de viajeros en autobús en régimen de monopolio.

Alsa y Avanza serían las empresas más afectadas si se liberaliza el transporte de viajeros en autobús en distancias superiores a 100 kilómetros, una medida que recomienda la CNMC siguiendo lo que han hecho varios países europeos como Alemania, Italia o Francia.

Competencia defiende que al haber más competidores bajarían los precios y se mejoraría la calidad del servicio.

En un informe, que ha llevado a la institución que preside Cani Fernández tres años elaborarlo, la CNMC destaca el elevado nivel de concentración que existe en los mercados autonómicos, donde es frecuente que los dos primeros operadores (Alsa y Avanza) concentren más de la mitad de los ingresos. 

A finales de 2019, Alsa poseía una cuota estimada en el total del mercado de concesiones español de entre el 30% y el 35% en términos de ingresos totales, el equivalente a unos 500 millones de euros. Esta cifra casi duplica la cuota de su segundo principal competidor, Avanza, que concentraba entre un 10% y un 20% ese ejercicio, alcanzando hasta 300 millones de euros.

En los últimos años, los dos principales operadores han incrementado su presencia en las Comunidades Autónomas a través de la compra de varios concesionarios autonómicos de menor tamaño. De esta forma, el grupo Alsa ha adquirido el control de operadores en Galicia (Cal Pita), Canarias (Gumidafe) y, recientemente, Aragón (Ágreda Bus). Por su parte, el grupo Avanza adquirió en 2019 el control del operador vasco Grupo Pesa. 

Además de los principales operadores estatales, dentro de cada región destacan también grupos empresariales formados a través de la adquisición o fusión de empresas locales, como Moventis y Sagalés en Cataluña, Vectalia en la Comunidad Valenciana, Transabús Balear en Baleares o Global Salcai-Utinsa en Gran Canaria.

En este contexto, la CNMC pone de relieve que España es actualmente el mercado europeo donde más empresas privadas prestan este servicio en régimen de monopolio a través de concesiones administrativa que les permite explotar en exclusiva unas determinadas rutas. Y a su juicio, este sistema presenta deficiencias.

Por ello defiende que el sector podría beneficiarse de una liberalización en línea con la propuesta por la Comisión Europea. En concreto, Bruselas ha aprobado una Propuesta de modificación del Reglamento 1073/2009, que liberalizaría los trayectos nacionales superiores a 100 kilómetros y está pendiente de aprobación por el Consejo de la UE.

La CNMC destaca que si España liberalizara este servicio habría mayores beneficios para los consumidores en términos de un menor precio, mayor número de frecuencias y calidad del servicio, así como un diseño de la red de transporte público más eficiente y multimodal.

Así ha ocurrido en un gran número de países europeos donde se han liberalizado los servicios interurbanos de transporte en autobús de media y larga distancia en los últimos años. Reino Unido, Suecia, Alemania, Italia y Francia ya han completado el proceso y destacan que uno de los principales efectos de dicha liberalización ha sido la reducción de las tarifas, especialmente durante la etapa de expansión inicial, motivada por la competencia entre operadores.

Los estudios comparativos sobre el transporte interurbano de viajeros en autobús a nivel internacional muestran que las tarifas por kilómetro vigentes en los países liberalizados son sensiblemente inferiores a la del resto de países. En concreto, la reducción de precios respecto a España es del 12% en Reino Unido, del 17% en Suecia, del 23% en Alemania y Francia, y del 36% en Italia. 

Fuente: Economía digital.

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